LA REALIDAD DE UN NIÑO CON PARÁLISIS CEREBRAL
La parálisis cerebral es un término abarcador usado para describir un grupo de trastornos crónicos que aparecen durante los primeros años de vida disminuyendo el control del movimiento y que por lo general no empeoran con el tiempo. Estos trastornos no son causados por problemas en los músculos o nervios, al contrario, el desarrollo defectuoso o daño en las áreas motoras cerebrales interrumpen la capacidad del cerebro para controlar adecuadamente el movimiento y la postura.
Desafortunadamente no todos conocen el concepto anterior y es por eso que detrás de esta enfermedad existen varios mitos que llevan a las personas a hacer a un lado y a discriminar gravemente a los niños que la padecen pensando que es contagiosa; que los que la tienen son retrasados mentales; que es hereditaria y que los que sufren de ella son seres que no sirven a la sociedad
Para no irnos muy lejos, observemos el caso de Daniel Santos un niño santandereano que con tan solo 6 años de edad sufre de parálisis cerebral espástica (rigidez muscular) y es rechazado por su padre desde el primer año de vida; Andrea Aponte (su madre) ha hecho lo imposible por que Juan Santos se conmueva y ayude a su hijo, no económicamente sino afectiva y sicológicamente ya que sabe que su pequeño necesita de estas dosis de amor para sobrellevar más fácilmente su enfermedad. Infortunadamente este hombre no conoce nada acerca de este trastorno y dijo “prefiero divorciarme y dar una manutención antes que involucrarme con un retrasado”; gracias a Dios Andrea hace seis meses tomó la decisión de dejar a su esposo y evitar tantos conflictos por su verdadero amor (Daniel).
Es por casos como estos (aunque existen peores) que el Instituto Nacional de la Salud infantil y Desarrollo Humano, El Instituto nacional de Trastornos Neurológicos y Apoplejía, La Fundación Unida de Educación e Investigación de la Parálisis Cerebral y algunas instituciones privadas están dando conferencias a nivel mundial para educar y concientizar a la gente a que mejoren la calidad de vida de los niños que padecen esta enfermedad.
De acuerdo a lo anterior, se puede decir que es ilógico que por pura ignorancia exista una discriminación hacia estos niños que son tan especiales y bellos; si la gente tratará de mirar más allá y se interesará por averiguar qué es lo que realmente tienen y cómo los afecta esta enfermedad física, cognitiva y sicológicamente; se darían cuenta de que existe la posibilidad de que ellos tengan un aprendizaje, que mejoren sus movimientos y que participen activamente en su mundo social; claro eso depende solo de las oportunidades que les brinden aquellas personas que logran entender la importancia de aceptar y ayudar a un niño con parálisis cerebral.
¿Qué opinas?
